El director de cine Juanma Bajo Ulloa, recibe el encargo de filmar la despedida de la banda de rock Distrito 14, un grupo de culto aunque desconocido para la mayoría, que tras 25 años de carrera anuncia el que será su último concierto.

Pero inesperadamente para él, éste se convertirá en uno de los acontecimientos más emocionantes en su trayectoria profesional, y decide transformar la propuesta inicial en todo un homenaje a una forma de vida que parece estar en peligro de extinción.

Alguien ya ha definido esta obra como el primer “Documental Romántico de Rock”.
 

En palabras de Juanma Bajo Ulloa:

“Esta es una gran historia humana. Es lógico que me interese por las vidas y los comportamientos dramáticamente interesantes, y éstos lo son”.

“Es la historia de una vida y no podría haberla contado desde la asepsia. Yo no puedo concebir el cine sin emoción. Necesito sentir algo hacia el proyecto y sólo entonces estoy en condiciones de hacerlo”.

“La película cuestiona la definición de éxito. Habitualmente se consideran éxito y fama como una misma cosa y se obvia el concepto de triunfo personal. En mi carrera he podido comprobar cómo las personas más exitosas suelen tener existencias poco felices, y la honestidad a veces choca con la búsqueda de gloria rápida”.

“Pensé que el legado de Distrito 14 era la muestra, a veces cruda, de la constancia, la calidad profesional y el éxito personal”.